Historia

Un SOL en nuestros corazones

En 1976, un grupo de médicos argentinos, buscando un espacio científico y social donde expresar nuestra pasión por esta rama de la cardiología que recién comenzaba, fundamos la Sociedad Argentina de Estimulación Cardíaca.

Dos años después, durante el VI Congreso Mundial de Estimulación Cardíaca en Montreal, Canadá, el Dr. Alejandro Dussaut, primer presidente de nuestra sociedad, y algunos otros médicos argentinos, mostramos al mundo nuestra realidad. Sin embargo, junto a otros amigos colombianos, venezolanos y uruguayos que asistíamos a ese Simposio, fuimos convencidos por Decio Kormann, recordado cardiocirujano brasileño, de fundar la Sociedad Latino Americana de Estimulación Cardíaca ( entonces SOLAEC).

Y empleo el término convencer, porque verdaderamente Decio utilizó toda su fuerza dialéctica, todo el empuje que irradiaba su figura, para lanzarnos la idea de una Latinoamérica unida para desarrollar una disciplina que recién comenzaba, con un sentido regional que analizara nuestros propios problemas desde una óptica totalmente comprometida con la realidad de nuestros países. Casi 30 años después, nada de eso ha cambiado; seguimos necesitando un espacio donde encontrarnos entre pares, preocupados por las mismas dificultades, ilusionados con iguales ideales.

Recuerdo especialmente aquella reunión, una tarde en Montreal, donde Kormann habló de la SOLAEC, sus objetivos y principios, y la imaginó como un gran foro latinoamericano. Su encendido discurso incluyó una lograda referencia al juego de palabras que encontró en la sigla que nos identificaría, y el SOL que, según sus palabras que hoy recuerdo nítidamente, reina en los cielos de nuestros países, nos hermana y nos identifica, y hasta flamea en muchas de nuestras banderas. Con esa exuberancia que lo caracterizaba, no escatimó argumentos; …¡hasta nos mostró varios logotipos que podrían usarse para la SOLAEC, todos con un enorme SOL amarillo ! Sin duda, Decio era un gran hombre, un médico inteligente, innovador y comprometido con sus pacientes, pero también con un gran sentido “latinoamericanista”. Dussaut, en cambio, creía que era mejor para todos nosotros acercarnos a la excelencia científica de la Internacional Cardiac Pacing Society; sin embargo, aquel día de principios de Octubre de 1979, las diferencias de criterio dieron paso a un objetivo común, y un pequeño grupo de algo mas de 10 personas firmamos un acta, fundando la SOLAEC….( la E de Electrofisiología vino después…).

Como suele suceder también, por nuestra particular idiosincrasia, se sucedieron discusiones por mucho tiempo, acerca de si la Sociedad debía ser un agrupamiento de sociedades nacionales o directamente de miembros sin importar el país al que pertenecieran. Sin embargo, esto no impidió que los frutos aparecieran finalmente, con algo de retraso; y en Octubre de 1985 (tuvieron que pasar 6 años…cómo solemos malgastar el tiempo los latinos…) en nuestra Buenos Aires, por primera vez, pude presidir, orgulloso, el Comité Científico del Primer Congreso Latinoamericano de Estimulación Cardíaca.

Años después, cuando nuestro amigo brasileño perdía irremediablemente su desigual lucha contra la enfermedad, tomamos un café en el bar de algún hotel, durante lo que sería, a la postre, su último congreso. Casi no mencionó su evidente agonía, aunque no la ocultaba; con enorme entereza y pasión intelectual, me habló una vez más de la Sociedad Latinoamericana. Su figura había perdido el porte y la talla que le habíamos conocido….; pero en su corazón seguía latiendo el SOL que soñó también para todos nosotros.

En oportunidad de celebrarse el II Congreso Franco-Brasilero de Ritmos y Marcapasos Cardiacos lIevado a cabo en Natal, Brasil a inicios dei mes de noviembre de 1996, se realizó una reunión de la Solaec para tratar temas generales. Uno de los puntos fundamentales fue el cambio de nombre de la Sociedad que se lIamará en adelante Solaece (Sociedad Latino Americana de Estimulación Cardíaca y Electrofiología) debido a la importancia de incluir en nuestra sociedad los temas de la electrofiología, por la estrecha relación de las areas que involucramos, siendo necesario quede claro en nuestra entidad. Otra decisión importante fue la apertura dei libro de miembros fundadores de esta nueva sociedad Solaece desde noviembre de 1996 hasta la realización dei 4º Simposio de Solaece en San Pablo, Brasil en 1997.

Dr. Bernardo Lozada (Argentina)